La Libertad, hasta el coño de guiar al pueblo, se toma unas vacaciones en Venezuela. Allí pasa inadvertida.El caballero, que no se pierde una, se ofrece presto a hacer las substituciones (liderar revoluciones también le da gustico).

El Caballero de la mano en el pecho aprovecha un monográfico de retratos del degenerado Greco para montar un club de aficiones comunes.
Que atrapados estamos! huy!
Al final Angela Lansbury, enternecida por las proclamas de la anciana escandalizable, se une a ella rasurándose su cacho pelazo. Ambas emprenden una nueva etapa vital como presentadoras del teletienda de Tena Lady.
Alguien robó el pelazo de Angela Lansbury mientras posaba para unas fotos.
Edvard Munch gusta de pintar en la playa despelotado.



Por haberse resistido, le ha tocado a Goya en suerte, sordo de los cojones, una serie homenaje iconoclasta. Esperemos que le guste...
A partir de ahora en su lugar, para que no se lo crea demasiado, trabajaremos con El Greco, que es mucho más colaborativo.
Bienvenido el Caballero de la Mano en el Pecho.
Saturno devorando a sus áfricas.
Si Goya levantase la cabeza, daría un asco que te cagas.
Así que me orino en su tumba levantando una sola pata.
-No profanes mi obra con tus alquimizaciones, pintamonas!
Haber quemao tos tus cuadros antes de diñarla, gilipollas.
(Parece ser que tengo incontinencia bloguil, es lo que tiene estar en el paro, tiempo)
Adjunto extracto del artículo para más entendimientos:
"Con la llegada del frío el poyenco rosado migra de nuestros parques, buscando resguardo en sus hogares conyugales. En la primera instantánea podemos admirar el esplendor de la Tranca negra de agua dulce levantando su vuelo migratorio. En la núm. 2 el Rabo de rapiña atiende todos sus movimientos, siguiéndole de cerca, por si desfallece en su viaje. La Pija de costa, muy típica de estas latitudes nuestras, prefiere tomar rutas marinas, para evitar el acecho de los depredadores (foto núm. 3).
(...)
Terminada la época de caza, el Maricus Sedienta se dispone a pasar el periodo invernal alimentándose de las reservas que acumuló durante el verano y la primavera."
Se nos jodió el invento. Será un duro invierno...
(no me he podio resistir con lo del invierno)
pero...
volverán las oscuras golondrinas
en mi balcón sus nidos a colgar.
Arrima os al calor de cuanto podáis, nenes, que así tocamos más a repartir.